Introduccion
Hace tiempo vengo usando EndeavourOS, una distro basada en Arch Linux para mi Workstation, por lo menos para lo que no sea gaming. Me gusta la facilidades que me brinda el ecosistema Arch. Considero que el gestor de paquetes pacman es fantastico.
Sin embargo, los que usamos este ecosistema somos conscientes de que actualizaciones recurrentes — o no — pueden llegar a romper cosas del sistema, desde cuestiones normales — dentro de todo — como el sonido o bluetooth, hasta errores en el arranque.
Hoy me levanto, desayuno, me hago el mate y me siento en la PC, nada fuera de mi rutina habitual. Al arrancar me encuentro con esto.

Esto sumado a que el GRUB me estaba dando problemas en el booteo, me hicieron tomar la decisión de formatear y ver que onda Debian. El problema es que tengo un dual boot, con el arranque de Windows y GNU/Linux en la misma partición, ya que es mas cómodo elegir desde el GRUB que sistema operativo arrancar.
No quería formatear Windows, solo GNU/Linux, lleva tiempo “dejar todo como esta”, cada vez estoy mas perezoso para hacerlo.
Formatear GNU/Linux implica 2 cuestiones relacionadas a la partición EFI compartida:
- Instalar el nuevo arranque en la misma particion EFI de GNU/Linux generaria una nueva entrada en el GRUB.
- Las entrada vieja del GRUB de la anterior distribución permanecerá allí.
La segunda cuestión es un problema, ya que el GRUB queda sucio con entradas inútiles que solo entorpecen el proceso de booteo.
Ustedes se preguntaran a estas alturas: ¿Que tiene que ver todo esto con el titulo de post?. Normalmente lo que hago en estos casos es formatear la partición EFI completamente. Esto rompe momentáneamente el arranque de Windows, pero una vez completado borra todo rastro de GNU/Linux de la partición. Por lo que serviría tanto si querés arreglar la partición EFI de Windows, reinstalar otra distro o eliminar GNU/Linux completamente.
Siempre recomiendo tener backup de todo lo importante, si bien no suele salir mal, la posibilidad de que algo salga mal siempre esta arriba de la mesa. Haga este procedimiento bajo su propio riesgo.
Paso a paso
Es importante contar con una imagen de Windows para llevar a cabo el procedimiento. Recomiendo Ventoy para hacer el pendrive booteable.
Dicho esto, booteamos Windows e ingresamos al apartado “Reparar mi PC”.

Desde ahi vamos a la opciones avanzadas del menu y accedemos a la linea de comandos.

Una vez en la terminal, usamos la herramienta diskpart de la terminal. Debemos listar los volumenes del disco, es clave identificar correctamente la particion EFI aqui, si bien el listado no aparenta nada, el formato FAT32 de la misma y su tamaño reducido — 100 o 200MB — nos dan fe de que se trata de esta. Finalmente la seleccionamos el volumen correspondiente.
Elegir la particion EFI correcta es todo un tema si se tiene mas de una en este caso. Normalmente me evito este problema usando una particion EFI para el arranque de los dos sistemas operativos

Una vez seleccionado el volumen, debemos formatearlo en FAT32 y posteriormente asignarle una letra no asignada a otro volumen.

Luego salimos de diskpart y ejecutamos el siguiente comando para reconstruir la partición EFI asociada a Windows instalado en el volumen C — ojo con esto —.
bcdboot C:\Windows /s Z: /f UEFI

Si todo sale bien, ya no hay rastros de GNU/Linux y podemos reiniciar. Windows debería arrancar normalmente.
Conclusiones
La idea siempre es hacer el post lo mas sintético posible, pero siempre termino metiendo contexto como para que sepan porque lo hago de esta manera — o alguna anécdota —, no me gusta ir tan al grano.
En lo que respecta a la guía en si, se que hay herramientas que eliminan entradas viejas del GRUB que se ejecutan desde una live de GNU/Linux, pero no se si lo eliminan completamente como tal. Haciendolo como lo hago no dejo rastro alguno de GNU/Linux en mi sistema en caso de que quiera una instalación limpia de GNU/Linux o no desee volverlo a instalar.
Eso es todo, les mando un saludo!
